martes, 13 de noviembre de 2012

Diálogos de guerra





El año pasado Sao Paulo alcanzó el índice de homicidios más bajo desde 1995. Parecía que la ciudad había abandonado definitivamente los tiempos en que algunos de sus distritos eran considerados las zonas urbanas más peligrosas del mundo. En 1996 la aglomeración de Jardim Angela, en el sur de la ciudad, obtuvo ese dudoso honor según un informe de Naciones Unidas. En ese conjunto de barrios el índice llegó a 116 homicidios por cada 100.000 habitantes. Pero las grandes intervenciones militares y policiales en las favelas han sido desarrolladas en Río de Janeiro y Salvador. Sao Paulo mostraba un modelo diferente y exitoso basado en trabajo comunitario e inteligencia policial en los barrios. En 2011, la ciudad bajó a 9,6 muertes violentas por cada 100.000 habitantes y los números de Jardim Angela no estuvieron muy lejos del promedio paulista.


Desde hace 40 días las razones del optimismo se han visto nubladas. En octubre fueron asesinadas cerca de 200 personas en Sao Paulo. Los policías han puesto casi la mitad de los muertos en esa ola de violencia repentina que los medios y las autoridades explican señalando las cárceles. El Primer Comando Capital, organización con pretensiones políticas y control sobre parte de la delincuencia manejada por los grandes capos en prisión, estaría manejando la estrategia de guerra para mostrar poder y controlar algunas zonas. Al igual que sucede entre nosotros, las primeras medidas han sido los traslados carcelarios.

Leyendo las noticias de Brasil es difícil no pensar en el supuesto correo de brujas que se mueve entre Cómbita y la cárcel del Pedregal en Medellín.  ‘Sebastián’ y su hermano ‘Frank’ se resisten a perder un control que parece destinado a caer en manos de los Urabeños. Los estallidos se sienten en las comunas 8, 9 y 13 de la ciudad y el ambiente de temor por los patrullajes y las órdenes susurradas se ha regado por todas partes. Si las Bacrim logran unificar el mando sobre los combos tendremos ejércitos muy difíciles de doblegar en las ciudades. Cartagena, Buenaventura y Cali también han mostrado índices preocupantes en los últimos meses.

Luego de 5 años largos los reductos paramilitares que dejó la desmovilización han encontrado una nueva manera de operar, menos visible, menos política, pero no menos sanguinaria ni efectiva. Las Bacrim están alcanzando su etapa de madurez y en poco tiempo será necesario ponerles un nuevo apelativo. Además, ya no tienen remilgos ideológicos, por lo que cada vez encontrarán más afinidades comerciales con los frentes guerrilleros. Pero el gobierno sigue presentando la reducción en el índice de homicidio nacional como una muestra inapelable de que todo va bien.

En medio de un panorama de amenazas crecientes valdría la pena preguntarse por los riesgos que puede entrañar una desmesurada atención nacional y gubernamental a las conversaciones con las Farc. Lo primero que debería quedar claro es que allí no está la llave para la paz del país. Una firma en La Habana, el mejor de los escenarios posibles, no sería necesariamente un alivio a nuestra situación de violencia. La facción guerrillera más cercana a la diplomacia y la cháchara entraría a la política, mientras que buena parte de sus compañeros seguiría en armas buscando una salida pacífica para la coca. Hasta en el mapa de la guerra las Farc parecen haber perdido relevancia y las amenazas por venir podrían estar en sitios y personajes distintos a los de la historia guerrillera. Una cosa es que Iván Márquez nos deje en paz y otra muy distinta es la paz con mayúsculas.
 

8 comentarios:

Pascual Gaviria dijo...

En Sao Paulo se ve lo difícil que es la estabilidad de los éxitos en seguridad. Estamos siempre en la cuerda floja. Medellín también lo experimento en 2008 y 2009 cuando la curva de homicidios volvió a crecer.

Violencia en Sao Paulo

Pascual Gaviria dijo...

Miren lo que decía El Espectador en febrero sobre las Bacrim. Antes de los grandes desafíos frente a los Urabeños.


La Bacrim crecen en todo el país

Pascual Gaviria dijo...

En Septiembre del año pasado se hablaba de la cultura de la paz y sus resultados en Sao Paulo.

Cultura de la paz en Sao Paulo

Pascual Gaviria dijo...

Estos hechos sobre el campo se deberían discutir en el país con la anuencia o no de Tanja y sus amigos. Las Farc no pueden marcar el racero de las soluciones.

Informe del Pdud sobre el campo colombiano publicado en enero de 2012

Pascual Gaviria dijo...

La fuerza militar actual de las Farc según La Silla Vacía

Andrés Moncada dijo...

Hace algunas semanas atras hablando con un Irlandes que vive tambien aqui en Suecia yo le comentaba sobre el crecimiento de las bacrim despues de la desmovilizacion de grupos armados y que pasaria con todas estas personas que durante años han hecho de la guerra y la violencia su fuente de ingreso y manera de vivir y el me conto conto algo que creo nunca olvidare, despues de un atentado en Belfast justo al final de los dialogos de paz de ese ais un periodista entrevisto a una oficial de policia y le pregunto que cual era su opinon sobre lo sucedido teniendo en cueta ls dialogos de paz tan avanzados y esta contesto "Si la gente no tiene nada porque vivir, encuentra algo porque morir", es mas o menos esto lo que pasa en Colombia ahora Pascual????

Mauricio Mosquera dijo...

el tema es hondo y cenagoso. yo veo en este momento el peligro del surgimiento de un "remedio mágico" venido de las negociaciones oscuras entre quienes están acostumbrados a negociar cuotas y territorios. No sé que es más grave: si un conflicto reconocido o una falsa paz que nos devuelva a los tiempos de los grandes señores de la mafia. hay, sin duda, que aprender a leer el futuro porque definitivamente la política no ha estado a la altura del conflicto

Anónimo dijo...

Estos asesinos rasos no tienen escrúpulos. Son los que mandan, los que extorsionan, los que deciden sobre la vida y la muerte. ¿Cómo acabar con esta plaga maldita? Fumigación complicada, porque sabemos del apoyo que obtienen de las fuerzas militares a estos narcocriminales. Habría que emepzar por transformar percepciones, esa será la única manera. Que de uno en uno aprendamos que la criminalidad no paga (empecemos por regular el contenido de la radio, la tv, los medios más populares)