miércoles, 10 de febrero de 2016

Alineación







 

 

En el banco está Claudio Ranieri, un perdedor profesional según las palabras de José Mourinho, un romano que no tiene idea de que Leicester todavía conserva ruinas romanas. Llegó desde Grecia luego de una provechosa derrota 0-1 ante Islas Feroe en las eliminatorias de 2014 para la Eurocopa. La arruinada Grecia confirmaba en la cancha su saldo en los bancos. Ranieri llegó obligado a mantener al recién ascendido Leicester City en las pantallas de la Premier League. Y sus secretos parecen los de un profesor de educación física: “Jugamos los sábados, así que los domingos son libres. Empezamos el lunes con un entrenamiento ligero, como en Italia. El martes, entrenamiento duro. Y el miércoles reposo absoluto. El jueves hacemos otro entrenamiento duro, que terminamos el viernes". Sus jugadores los sorprendieron primero en el comedor y luego en la cancha: “A veces estoy en la mesa y me quedo asustado de la cantidad de comida que comen. Nunca había visto a jugadores tan hambrientos. Las primeras veces me sorprendió, pero tuve que aprender a verlo y sonreír”.

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En el arco está Kasper Schmeichel, tampoco sabe que los daneses tuvieron su reino en esas tierras medias de Inglaterra. A sus 29 años no se puede decir que es novato, sabe suficiente de derrotas como es indispensable para cualquier arquero. En su primer día con la selección nacional encajó 3 goles en 24 minutos frente a la temible Macedonia.

Robert Huth, un alemán de 31 es el ogro en la defensa, un luchador de área que bien podría ser lanzador de martillo. Pero nadie puede decir que no sabe cuidar las 18, ha vestido la camisa alemana al lado de Oliver Kahn, de Lahm, de Ballack, no importa que la última vez haya sido en 2009, en un apretado 7-2 frente a Emiratos.

Christian Fuchs es otro de los encargados de las tareas opacas en el área propia. Un Austriaco invisible hasta para los árbitros, luego de 375 partidos oficiales no conoce la roja. Es sin duda un hombre paciente, necesitó 11 juegos y 4 años de convocatorias para celebrar un triunfo con su selección.

Danny Simpson es el primer inglés de la formación, conoció a Rooney, a Piqué y a Ferguson como “practicante” del Manchester United en 2008.

Wes Morgan es el capitán de los zorros, con 32 años no olvida su debut con la selección jamaiquina frente a Francia, un 8-0 formador para cualquier defensa. Solo ha conocido dos equipos, el Nottingham Forest, último chico en ganar la liga inglesa, y el Leicester que ha pasado de la escaramuza a la amenaza.

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El medio campo está lleno de fondistas. Eso llevó a Ranieri a decir: “somos como Forrest Gump, lo que hacemos es correr y correr”. Marc Albrington tiene tres camisetas de Inglaterra en su closet, fue suplente en tres juegos de la selección sub-21 en 2010, tal vez también haya guardado la camisa del Rapid de Viena contra el que disputó uno de sus tres juegos en copas internacionales. Hace poco se ganó un bingo, marcó el gol 20.000 de la Premier.

Danny Drinkwater es otro corredor inglés, también pasó sus minutos en los camerinos del Manchester United, y luego de cuatro “cesiones” el Leicester pagó 900 mil euros por su pique.

N’golo Kanté llegó con buena fama desde el Caen de la segunda división francesa. Quitar y entregar rápido es su filosofía, la misma de su equipo al que no le gusta tener la pelota, siempre se la entrega al rival, así venga de visita. Un Buen anfitrión, aunque algo traicionero.

Shinji Okasaki es el mundialista del club y la ficha más costosa (10 millones de Euros) en este equipo que lleva la contabilidad en una sola página. En Japón y Korea fue suplente en los cuatro juegos y sufrió desde el círculo central la eliminación por penales ante Paraguay. En Brasil marcó la honrilla en el 4-1 frente a Colombia. Le puso emoción al baile. Un japonés formado en Alemania es un sueño para cualquier técnico.

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Más cerca del arco contrario están Riyad Mahrez y Jamie Vardy. Entre los dos han marcado el 68% de los goles del equipo en esta temporada. El argelino llegó costando 500 mil dólares desde la segunda división francesa y es la perla según el balance del dueño tailandés. Un experto en vender rebajas en aeropuertos. Vistiendo la camisa 9 está Jamie Vardy, un delantero de esos que estallan tarde, a los 29 años. Solo por llevar la contraria. Hace poco le quitó a Van Nistelrooy su record de 10 partidos consecutivos celebrando en la Premier y varias veces le han prestado la camisa 9 de la selección inglesa. Aunque sin suerte. No ha podido marcar con el escudo real, ni siquiera jugando 90 minutos en un 6-0 frente al naufragado San Marino. Ranieri reza para que use su olfato en las cacerías caseras.

El Leicester se ha convertido en un emblema inesperado en tiempos de escándalos tributarios y tablas de inversión superpuestas a tablas de clasificación. Ya lo dijo Alan Shearer, “si el Leicester se proclama campeón de la Premier League no solo será la mayor hazaña desde su creación, sino la mayor que jamás hayamos contemplado en la primera categoría inglesa"; y Lineker, ahora vestido con el traje de presentador, prometió los suyo, “si el Leicester gana la Premier el primer programa de la próxima temporada lo presentaré en calzoncillos”. Es tiempo de que en la cancha se demuestre, como lo ha dicho Javier Marías, que el fútbol no es solo “calidad y pizarra, porque en él están también los sentimientos que rigen la vida: hay coraje, hay solidaridad, hay vergüenza, hay revancha, hay nobleza y hay encono”.

 


 

 

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Salen a jugar, a meter, no se sienten estrellitas como James y los colombianos en Europa.

Andrés Dario Cristancho Amaya dijo...

Estrellitas como el futbolista local que se siente vedette, incómoda vecinos,ni siquiera mejoran su técnica, cada ridículo en las ligas locales.

Ciudadanos de Ley dijo...

"Un japonés formado en Alemania es un sueño para cualquier técnico." Buen apunte.

Gustavo Rodríguez dijo...

Buena por los equipos chicos que también pueden si se atreven.
Urrrrraaaaaaa!

Gustavo Rodríguez dijo...

Buena por los equipos chicos que también pueden si se atreven.
Urrrrraaaaaaa!